Ahí se va el perro
dejándo atrás el portón
se detiene en frente
de un muro poblado
por hormigas plásticas
se pone a olfatear
como cocainómano
y las hormigas no tardan
nada en emputecer
abordan la gran nariz
sin asambleas previas
el hocico del perro
ya no le pertenece
se encuentra en toma
asustado el perro
estornuda con fuerza
y se desaparecen
en un instante todas
tomadas de la mano
el día siguió normal
como que nunca pasó
Alguien tome registro

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