Oh si, apesto a alcohol y me enorgullezco de ello, podría entrar a un concursos de chistes sobre entrepiernas y les aseguro que saldría con la copa.
Camino por unos pasajes que en otro estado los hubiera evitado, pero ahora me importaba una mierda por donde caminara, que me callera un rayo, o que esto se volviera Vietnam no iba a cambiarme el humor.
Oigo a unos tipos discutir. Parte del medio ambiente.
Oigo el reventar de una botella, sigo caminando pensando, lamentablemente pensando. Sin querer y como parte de mi recorrido he entrado en escena en un acto que no me correspondía al notar que con mis pisadas empieza a zonar el vidrio molido que ya suponía de donde venía,
Hay un chico con chaqueta de cuero, que quizás era lo único rudo que traía con sigo por la tremenda sacada mierda que le han dado, sus cara estaba roja entera empapada y ebullente en sangre con trocitos de cristal, de sus ojos ni hablar no se podía diferenciar nada en esa zona.
La escena es un silencio, adornado con la lúgubre queja del tipo a quien el frió provoca que su rostro, ex- rostro , humee. Creo estar mas tranquilo que los responsables quienes no salen del shock, se estan mirando, no saben si arrancar , no saben que hacer, sólo se quedan a contemplar su obra de arte, hoy aprendieron que tenían limites y los conocieron, quizás aprendieron que no tienen límites y que solo se han estado aguantando para encajar en la sociedad.
Me suena el celular de seguro es Bred, todos advierten mi presencia, por unos segundos soy la atracción de menuda exposición de arte, eso si seria una pieza bastante conservadora como para calificar en esta exposición. La intervención de Bred hace a los tipos asimilar a la realidad y volverce contra mi, son tres uno tiene las manos empapadas de sangre, viste una polera blanca que hace solo mas escandalosa su presencia, el segundo es el mas joven con polerón de rapero haciendo como que le molesta la vista pero no tiene como contenerce las lágrimas, el tercero esta incado tomándoce su gorro de lana con las manos en la nuca mirando al vacío.
- ¡Qué miras ! ¡vete de aquí ! ¿o quieres morir también ?- me dice el chico de polerón, estallando en lágrimas
- yo solo pasaba...
- ¡bla bla bla ! escucha tio, este tipo acá esta ciego pero no sordo, y podría detectar tu mentira a kilómetros, sigue tu camino y no le digas a nadie lo que has visto - me amenaza el tipo de las manos rojas
- Estúpido, ¿cómo puedes estar seguro que no hablará? encárgate de él - le grita el llorón.
Nadie se mueve, amo las respuestas implícitas. No estan armados, lo dicen sus caras, el brillo de sus ojos, sus sombras temblorosas. Me acerco a ellos.
El tipo de gorro negro, me toma con sus enormes manos y me levanta unos 20 cms del suelo
-dame uno razón para no dejarte como éste.
-doble omicidio suena menos casual que uno
Me suelta, me acerco adonde está la víctima, el lugar está tan alejado que para cuando llegara una ambulancia ya se encontrarían tras las rejas. Me aserco al molido reviso su estado, pulso débil mas la amplia perdida de sangre, el tipo va a morir.
- Ya no hay nada mas que hacer, ¿Era un ajuste de cuentas? acaso ¿Se metió bajo las faldas de mamá?
-no
encojo los hombros
-era nuestro amigo, pero todo se fué a la mierda, todo se jodió bien por el culo, ya no queda nada de él ni de nosotros - llora el de polerón
- no entiendo nada.. yo..¿Cómo?
Estaba terriblemente ebrio pero con el tino suficiente para saber que los tipos al frente mío estaban peor que yo, quizás eso hubiera significado que sus problemas eran mas graves que los mios, por un momento asi lo pensé.
en el momento que me voy, la víctima rojo empieza a hablar...
- Ayuda, solo llévenme a un hospital- se acuesta de lado y se empieza a arrastrar a los pies de sus creadores
Era como ver a un inválido salir corriendo de su silla, algo fuera de lógica que aquella persona siquiera pudiera moverse y mas aún articular palabras, su estado era algo que sé que jamas volveré a ver. Me alejo de la escena, de esta situación enferma fuera de lógica alguna.
-si esta fue la voluntad de dios, nunca debí pensar que habia lógica tras él, o quizás si me merezca todo esto por razones que paso por desapersividas, pero quiero creer, quien sea que esté escuchandome, que en su infinito juicio considera importantes - escuchamos helados las palabras del hombre que sabe de su destino.
Me acerco y le paso lo primero que encuentro en mis bolsillos para evitar un ataque de pánico, una bolsita con burbujas que apenas siente con su mano, se tranquiliza y empieza a reventar burbujas de aire, siendo esta vez la única melodía que adorna el ambiente, ya con un gran charco de sangre bajo su camisa.
-¿Cómo te llamas soldado?
- Brian señor, Brian Meyer - grita de dolor
El mundo es ilógico, siempre tiene un as bajo la manga, el mundo es lógico, es subjetivo, a veces no es, ya no me entiendo y esos tres tipos siguen ahi parados, como guardando respeto a su amigo.... no, me niego. Los humanos somos tan tercos, tenemos que vernos en situaciones extremas para aflorar nuestra humildad, de otra manera somos las mismas bestias mentirosas, acomplejadas, vanidosas, consumistas, ¡Qué mierda tienen dentro!
Saco mi revolver, un cañón del porte de 3 puños y lo apunto sobre lo que era el rostro de Brian
- Haz lo correcto, ¡mátalo, mátalo !- grita el llorón
Apenas termina su última palabra es tumbado por el tipo de gorro de lana, ahora esta tirado en la acera sin conciencia.
El tipo sin rostro no estaba sordo y tampoco tenía malo el olfato, olía mi temor, sintió todo, si había alguien mas sensible que nadie entre nosotros era el.
-¿ crees que alguien me va a querer?, admitámoslo, me tendré que esconder no por protegerme a mi, ¡sino por proteger a la gente que quiero!,seré una eterna carga para ellos, viviré cada día una eterna frustración, no nací ciego, viviré cada día viendo como cada uno de mis recuerdos visuales se van desvaneciendo, y ese es un mundo en el que no podría vivir- se ríe- como hacerlo si a duras penas me mantengo en éste. Uno debería tener la posibilidad de elegir, el suicidio es un delito que no incrimina a nadie mas, descarga la pistola en mi cabeza y luego ponla en mi mano ¡Pero hazlo ya !
El hombre hace gemidos de lloriqueos pero no sabría decirles que es lo que estaba ocurriendo en su rostro, quedamos los tres que estábamos escuchando dibujados. Es inocente.
Ha llegado mi momento de luminosidad...

- se sienten muy culpables ¿no?, ninguno de ustedes se iba a manchar las manos con la sangre de alguien que es inocente, en especial si se trata de una pandilla especializadas en "encargos", en su manual de trabajo no sale advertido en ninguna parte que hacer cuando se ha errado con el objetivo, este hombre es inocente y a jusgar por su actitud se las van a ver tan negra como lo ha pasado él cuando sus patrones sepan lo que ha pasado.
Brian, respondeme ¿Qué traías contigo antes de que te atacaran?
-Un maletín - sonó casi como su último suspiro. Vuelvo a mirar la escena y mi vista se encuentra con dicho accesorio forjado enteramente denotando que no se encontraba en él lo que los tipos buscaban.
- ¿Capisci?, no se pueden engañar ni ustedes mismos.
Se escuchan bocinas, ha llegado la ambulancia y la policía. Demaciado tarde para los inocentes, en hora buena para los cobardes, lo primero que hicieron fue entregarce, la carcel seria el mejor lugar, mejor que en cualquier otro lugar, no le rendirían cuentas a nadie. Pasó ya mucho tiempo para Brian.
Muestro mi placa, me dejan, el mundo se vuelve cuerdo, nunca a sido sinónimo de justicia pero al menos coherente, pensándolo bien siempre fue coherente solo que nunca estubo a mis ojos, yo solo quiero parar de tomar, me duele terriblemente la cabeza.
