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sábado, 4 de febrero de 2017

A una muchacha

El árbol ha entrado en mis manos,
La savia ha ascendido por mis brazos,
El árbol ha crecido en mi pecho-
Hacia abajo,
Las ramas crecen fuera de mí, como brazos.

Árbol eres tú,
Musgo eres tú,
Eres violetas con viento sobre ellas.
Una niña -tan alta- eres tú,
Y todo esto es locura para el mundo.

(by Ezra Pound)

sábado, 27 de junio de 2015

A Este Lado Del Paraíso



—Queremos creer. Los estudiantes quieren creer en autores consagrados, los lectores tratan de creer en sus diputados, los países tratan de creer en sus dirigentes, pero no pueden. Demasiadas voces, demasiada crítica desperdigada, ilógica, precipitada. Y todavía es peor que los periódicos. Cualquier hombre rico y retrógrado, con esa mentalidad particularmente acaparadora y adquisitiva propia del genio de las finanzas, puede ser propietario de un periódico que es el alimento espiritual de miles de hombres cansados y apresurados, demaciado ocupado con sus negocios para poder tragar otra cosa que ese bocado ya digerido. Por dos céntimos el votante compra su política, prejuicios y filosofía. Un año más tarde cambia el corro de la política o el propietario del diario; consecuencia: más confusión, más contradicción, la irrupción de nuevas ideas, su adobo, su destilación, la reacción contra ellas...

(Scott Fitzgerald, A Este Lado Del Paraíso)

miércoles, 6 de mayo de 2015

El Taxista


(Taxi Driver, 1976, dirigida por Martin Scorsese y escrita por Paul Schrader)

martes, 10 de marzo de 2015

La Fortaleza Escondida


"La profecía hace que esculpas la realidad según la predicción"

"Las rocas se ocultan entre rocas, los hombres deben ocultarse entre hombres"

(La Fortaleza Escondida, Akira Kurosawa, 1958)

viernes, 31 de octubre de 2014

Ficción


–Para eso inventaron la ficción: para que uno al menos crea que hay un orden, que existen ciclos.

–No seas latero, no estamos en la Escuela. Basta de tesis.


–Algunas etapas se inician, otras se cierran. De ahí el éxito de graduaciones, matrimonios, los funerales, el Año Nuevo, sin ir más lejos…

(Alberto Fuguet, Tinta Roja)

viernes, 20 de junio de 2014

Comprendiendo

(Por Charles Bukowski)

Van Gogh se cortó la oreja
se la dio a una prostituta
que la tiró lejos con
extremo
disgusto.

Van, las prostitutas no quieren
orejas
ellas quieren
dinero.

Creo que por eso eras
tan buen
pintor: no entendías
muchas cosas
más.

sábado, 17 de mayo de 2014

La percepción de un objeto cuesta...

La percepción de un objeto cuesta
precisamente la pérdida del objeto
La percepción en sí es una ganancia
que responde a su precio.

El objeto absoluto es nulo
la percepción lo hace excelente
y luego reconviene a la perfección
que lo sitúa tan lejos.

(Por Emily Dickinson, siglo lXX)

martes, 25 de febrero de 2014

La historia con que Hemingway engañó al mundo


– Ojalá hubiera traído una piedra para afilar el cuchillo – se  dijo el viejo después de haber examinado la ligadura en el cabo del remo – debí haber traído una piedra.

Debiste haber traído muchas cosas, pensó. Pero no las has traído, viejo. Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.

– Me estás dando muchos buenos consejos – se dijo en voz alta

(Ernest Hemingway, El viejo y el mar)

viernes, 13 de diciembre de 2013

Una charla piola entre Bukowski y Alf



"A mí cada vez que alguien me hablaba me entraban ganas de tirarme por la ventana o de escapar en el ascensor. La gente, simplemente, no me resultaba interesante. Quizá no tenía por qué serlo. Pero los animales, los pájaros, incluso los insectos lo eran. No podía entenderlo."

(Charles Bukowski, Hollywood)

Muralla hecha por el "Señor X", artista urbano español.

jueves, 14 de abril de 2011

Algunas Instrucciones de Cortázar


Preámbulo a las Instrucciones para Dar Cuerda al Reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.


Instrucciones para Dar Cuerda al Reloj
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.


Instrucciones para cantar


Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvidese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo. Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.

Historias de cronopios y de famas (1962) Julio Cortázar

sábado, 10 de abril de 2010

Damas & Ajedrez con el macabro Edgar A. Poe

Las características de la inteligencia que suelen calificarse de analíticas son en sí mismas poco susceptibles de análisis. Sólo las apreciamos a través de sus resultados. Entre otras cosas sabemos que, para aquel que las posee en alto grado, son fuente del más vivo goce. Así como el hombre robusto se complace en su destreza física y se deleita con aquellos ejercicios que reclaman la acción de sus músculos, así el analista halla su placer en esa actividad del espíritu consistente en desenredar. Goza incluso con las ocupaciones más triviales, siempre que pongan en juego su talento. Le encantan los enigmas, los acertijos, los jeroglíficos, y al solucionarlos muestra un grado de perspicacia que, para la mente ordinaria, parece sobrenatural. Sus resultados, frutos del método en su forma más esencial y profunda, tienen todo el aire de una intuición. La facultad de resolución se ve posiblemente muy vigorizada por el estudio de las matemáticas, y en especial por su rama más alta, que, injustamente y tan sólo a causa de sus operaciones retrógradas, se denomina análisis, como si se tratara del análisis par excellence. Calcular, sin embargo, no es en sí mismo analizar. Un jugador de ajedrez, por ejemplo, efectúa lo primero sin esforzarse en lo segundo. De ahí se sigue que el ajedrez, por lo que concierne a sus efectos sobre la naturaleza de la inteligencia, es apreciado erróneamente. No he de escribir aquí un tratado, sino que me limito a prologar un relato un tanto singular, con algunas observaciones pasajeras; aprovecharé por eso la oportunidad para afirmar que el máximo grado de la reflexión se ve puesto a prueba por el modesto juego de damas en forma más intensa y beneficiosa que por toda la estudiada frivolidad del ajedrez. En este último, donde las piezas tienen movimientos diferentes y singulares, con varios y variables valores, lo que sólo resulta complejo es equivocadamente confundido (error nada insólito) con lo profundo. Aquí se trata, sobre todo, de la atención. Si ésta cede un solo instante, se comete un descuido que da por resultado una pérdida o la derrota. Como los movimientos posibles no sólo son múltiples sino intrincados, las posibilidades de descuido se multiplican y, en nueve casos de cada diez, triunfa el jugador concentrado y no el más penetrante. En las damas, por el contrario, donde hay un solo movimiento y las variaciones son mínimas, las probabilidades de inadvertencia disminuyen, lo cual deja un tanto de lado a la atención, y las ventajas obtenidas por cada uno de los adversarios provienen de una perspicacia superior.
Para hablar menos abstractamente, supongamos una partida de damas en la que las piezas se reducen a cuatro y donde, como es natural, no cabe esperar el menor descuido. Obvio resulta que (si los jugadores tienen fuerza pareja) sólo puede decidir la victoria algún movimiento sutil, resultado de un penetrante esfuerzo intelectual. Desprovisto de los recursos ordinarios, el analista penetra en el espíritu de su oponente, se identifica con él y con frecuencia alcanza a ver de una sola ojeada el único método (a veces absurdamente sencillo) por el cual puede provocar un error o precipitar a un falso cálculo.

Extracto de "Los crímenes de la calle Morgue" por Edgar Allan Poe, publicado por primera vez en en la revista Graham's Magazineen el mes de abril de 1841.

domingo, 31 de agosto de 2008

Balada del Hombre Invisible.


http://www.youtube.com/watch?v=p5aX1v13LSU
Esta es la historia de un hombre que,
tras 30 años de soledad
su esperma intacta se secó
el polen nunca
apareció.

Camina solo entre la multitud
espalda curva, mirada sin luz
tan descuidado como suele ocurrir
un
calcetín a rayas y otro entero gris.

Entra en el bar y observa alrededor
entre las mesas nadie lo
advirtió
coge su gorra, dobla su
bestón
y el aire se perfuma con el triste canto de
Aznavour
Laralala lala lalaaaaaaaaaa (8) x3

muy buenas noches, otra vez usted?
que le sucede hombre, no lo veo bien !
un cenicero lo mismo de ayer
y antes de ayer, y antes y antes de ayer

y
así comienza una noche mas
No!, no hay recuerdos nada de que hablar
no tuvo hijos, mujeres que extrañar
solo el
vació abismante de una vida que se va

a eso de las dos el milagro
ocurrió
un alma en pena llega hasta el
mesón
señor disculpe, desea una flor?
.- me hablas a mi? acaso me vez?
entre invisibles nos podemos ver

y comienza el baile gitano!
Lara lalala la laaaaaa (8) `^^ !




Acaso me puedo ver?

lunes, 4 de agosto de 2008

y tu, donde tienes tu capa?



Lo que me gusta de ti es que entiendes lo que te digo.

" Como sabes, soy bastante aficionado a los cómics. Especialmente a los de superhéroes. Encuentro fascinante toda la mitología que envuelve a los superhéroes. Elijamos a mi superhéroe favorito, Superman. No es un gran cómic. No está especialmente bien dibujado. Pero la mitología… la mitología no es solamente grandiosa, es única. Uno de los elementos principales de la mitología del superhéroe es que hay un superhéroe y hay un alter ego. Batman es en realidad Bruce Wayne, Spiderman es en realidad Peter Parker. Cuando ese personaje se levanta por la mañana, es Peter Parker. Tiene que ponerse un disfraz para convertirse en Spiderman. Y es ahí, en esa característica, donde Superman es único. Supermán no se convirtió en Superman. Superman nació Superman. Cuando Superman se levanta por la mañana, él es Superman. Su alter ego es Clark Kent. Su traje con la gran S roja es la manta que le envolvía siendo un bebé cuando los Kent le encontraron. Ésa es su ropa. Lo que lleva Kent -las gafas, el traje de negocios- es el disfraz. Es el disfraz que Superman lleva para integrarse entre nosotros. Clark Kent es tal como Superman nos ve a nosotros. ¿Y cuáles son las características de Clark Kent? Es débil… es inseguro… es un cobarde. Clark Kent es la crítica de Superman a toda la raza humana."

Monólogo de Bill - Kill Bill 2
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