Todas las noches
de domingo a jueves
los habitantes se guardan
en sus luminosas casas
esperando el nuevo día
En las desoladas calles
se abre paso el caminante
que observa sin cuidado
a los atrasados:
A un hombre lavando su auto
a una señora y su hijo
tratando de encontrar
un negocio abierto
donde vendan cartulina
Escucha a alguien regar
Los menos afortunados
llegan tarde a sus casas
a dormir para mañana
irse a primera hora
Todas las noches
de domingo a jueves
los habitantes se quejan
de que no se encuentren
entre viernes y sábado
Son esas dos noches donde
el caminante se pierde
para volver el domingo
a disfrutar otra marcha
sin perder la esperanza
de que en algún momento
se entienda su mensaje